Para los que estamos tratando de entender el periodismo desde nuestra Imprompta e intentamos transitar por ciertas historias que nos duelen, encontrarnos con la obra de César González es ni más ni menos ver de frente la infinidad de matices que contiene nuestra sociedad detrás del relato clasemediero que abunda. El autor, que nació en la Villa Carlos Gardel en 1989, no es solo un escritor; es un cineasta, poeta y un sobreviviente que usa la palabra como si fuera un escudo. Su libro más reciente, "El niño resentido", es una autobiografía que te deja sin aliento desde la primera página, cuando describe a su mamá y a su tía fraccionando cocaína en papel glasé mientras él miraba con apenas cuatro años.
Mi primera y humilde hipótesis al leerlo es que este libro no es obviamente sólo literatura; es una obra que parece hecha para llevar al cine. Como dice Lucrecia Martel en la contratapa "Un wéstern como los de la tele. Uno de balaceras y choques y persecuciones". La vida de César en la Gardel tiene todos los componentes del género: el "fuera de la ley" que busca el límite, la frontera (que acá es la avenida Marconi), y una violencia que parece inevitable. González narra los "rallys" de autos robados y los tiroteos con la policía con una adrenalina que te hace inevitablemente sentir que vas con los pibes arriba de una Kangoo a toda velocidad por el conurbano.
Igual no todo son balas. Lo que hace que César sea una suerte de autor total es la mezcla de esta crudeza con cine, poesía y la sociología. En sus textos se siente el eco de sus libros de poemas como "La venganza del cordero atado" o "Retórica al suspiro de queja". POr supuesto, hay una sensibilidad especial cuando habla del olor de las almas encerradas en los institutos de menores o de la belleza herida de Jaqueline, la transa de la que se enamoró. Esa mirada se complementa con su Rengo yeta donde profundiza en el estigma de ser el pibe de la villa al que todos nosotros como miembros de esta sociedad le firmamos el acta de defunción antes de los veinte.
Desconfianza
¿Y si me pongo a gritar y no te bailo el olvido? ¿ Y si te niego el licor que embriaga las ideas? ¿Y si te escupo el uno en un millón? ¿Y si mi presencia inquieta todos tus planes? ¿Y si mi corazón vomita todo tu veneno? ¿Y si no me matás y quedo en eterna agonía? ¿Y si te devuelvo con abrazos todas tus piñas? ¿Y si mis odios no te tienen en su lista? ¿Y si me recibo de irreversible? ¿Y cuando el premio ya no sea el castigo? ¿Y qué onda si soy un caso muy extraño? ¿Y qué onda si estoy orgulloso de tu desprecio? ¿Y si lo más inspirador fuera tu desconfianza? ¿Y qué onda si mis preguntas sorprenden también a mi pasado? (Camilo Blajaquis)
Su obra cinematográfica, con pelis como "Diagnóstico esperanza" o "Atenas", también mancha las páginas de este libro. César cuenta cómo se colgaban del cable para ver películas y cómo su mamá representaba escenas de estrellas de Hollywood en el medio de su miseria. Es una sociología de la marginalidad hecha desde adentro, sin filtros de “chetos” que miran desde afuera.
El niño resentido es la historia de un pibe que pasó de ser un "paracoches" a ser un intelectual que nos interpela, que como él mismo ilustra en su poesía “qué pasa si escupo en tu uno en un millón”. Mas allá de los seis balazos que recibió César en cuatro meses, da cuenta de que el arte puede ser mucho más fuerte que la parca.
Atenas
Diagnóstico Esperanza
Venganza del cordero atado selección de poemas:
https://espacioparadocentesyestudiantes.blogspot.com/2011/03/la-venganza-del-cordero-atado-camilo.html
entrevista :