Feb 3
Crónicas
por
Marcos Ramirez

Mekas y Scott

Jonas Mekas y Michael Scott: La paradoja de la libertad 

Para un avezado espectador de The Office, puede parecer ridículo mezclar a Jonas Mekas, el exiliado lituano, con Michael Scott, el gerente de Scranton. Sin embargo, la conexión es profunda: ambos enfrentan una forma distina de prisión, una es física y la otra es emocional. Mekas, al llegar a Nueva York en los años 50, describía su experiencia trabajando en una fábrica de juguetes como un confinamiento continuo. En una entrada de noviembre de 1949, escribió: "Un frío acerado recorrió mi cuerpo" mientras esperaba el metro, recordando las barracas de Elmshorn. Para él, la alienación de la fábrica evocaba los campos de concentración, donde, paradójicamente, al menos había esperanza, un irrenunciable hálito de fé en un mañana libre de toda opresión donde la promesa de la liberación era el combustible para afrontar el día. En la fábrica, el sufrimiento parecía interminable. 

Este tema también se refleja en el episodio "The Convict" de The Office (Temporada 3, ep. 9 ), donde los empleados comienzan a ver la cárcel como un lugar más atractivo que su oficina debido a los beneficios que comenta un compañero de trabajo ex convicto. Michael, indignado, improvisa un discurso para convencer a todos de que la oficina es mejor, aunque nadie parece estar convencido y le replican continuamente hasta irritarlo. 

La libertad como construcción diaria 

Ambos, Mekas y Michael Scott, en sus contextos, nos hablan de la libertad. Mekas, en su diario ''Ningún lugar adonde ir'' , anotó el 1 de abril de 1950: "Este trabajo no produce nada. Es como estar en un campo de trabajo forzado, en Elmshorn". A pesar de estar "libre" en Nueva York, sentía que el trabajo en la fábrica lo encadenaba de una manera que los campos de concentración no lo hacían: "Los dedos trabajan automáticamente, los dejo solos" (5 de diciembre de 1949). La alienación manufacturera provoca esta pérdida de sentido, la mutación del ser al autómata. 

Michael Scott, en su universo absurdo, improvisa caos para evitar enfrentar la monotonía y la rutina opresiva de la oficina. En el episodio final de la temporada 5 -donde Pam se entera por casualidad de que estaba embarazada- cuando Holly le pregunta si preparó algo para el número que debían hacer con Michael en el campamento, él le responde: "No, creo que es mejor improvisar". Esto resuena con lo que Mekas expresó en su libro ''Destellos de belleza'' donde narra una anécodta con Yoko Ono, ésta le había solicitado actuar en una escena para su pelicula Imagine, Jonas asiste y le informan que era una escena de danza, él no se autopercibía bailarín y mucho menos actor, por ello el coreógrafo le propone realizar varios ensayos antes de filmar, a lo que Jonas tajante replica: "Un profesional aprende del ensayo; un amateur, solo empeora"

La paradoja de la libertad 

Mekas y Michael Scott nos muestran que la libertad no es solo la ausencia de cadenas físicas, sino algo que construimos cada día. Mekas encontró esa libertad en su capacidad de pensar y crear cultura, incluso en medio de una rutina alienante. Michael, por su parte, intenta transformar su entorno a través de su humor y espontaneidad, aunque de manera torpe y a menudo fallida. 

Ambos personajes nos enseñan que la libertad no es simplemente una condición externa, sino la forma en que decidimos enfrentar nuestras propias prisiones diarias.

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